INFORMACIÓN PARA PADRES

Música: Gioacchino Rossini | Libreto: Libreto original en italiano de Cesare Sterbini, basado en la novela de Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais. Estrenada en Roma el 20 de enero de 1816.

María Jaunarena, directora


Sobre esta versión. Por María Jaunarena

El barbero de Sevilla es una de las óperas más famosas y queridas. Es una comedia de enredos basada en la primera parte de la descomunal trilogía teatral de Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais, escritor francés contemporáneo de Mozart, que utilizó el humor como “arma de guerra”. Y demostró su eficacia. En El barbero de Sevilla –la primera de las tres obras que narran la historia del personaje– están los cimientos de su obra maestra: Las bodas de Fígaro, una comedia mordaz centrada en las desigualdades sociales y una denuncia implacable contra la nobleza de aquel entonces. Tanto es así que al decir del propio Napoleón Bonaparte, no fue la toma de la Bastilla lo que originó la Revolución Francesa, sino nada más ni nada menos que el Fígaro de Beaumarchais, ese barbero descarado que en el escenario les decía a condes y condesas lo que nadie se animaba a decir en la vida real.

Cuenta Beaumarchais en una carta que a la salida de una de las funciones del El barbero de Sevilla –cuando todavía no era una ópera sino una obra de teatro– una mujer lo increpó y le dijo: “¿Por qué no ha hecho usted con ella una ópera cómica? No cabe duda de que su obra es de un género que requiere música”. “Quizá tenga razón, señora –respondió él–, pero nuestra música no ha salido aún del período inicial de música de canción. Para emplearla seriamente en el teatro habría que aguardar a que solo se cante para hablar, a que nuestros músicos se acerquen a la Naturaleza y a que la música deje de repetirse indefinidamente (…) lo que mata el interés y revela un insoportable vacío de ideas”. Pronto la profecía de la señora habría de cumplirse. En 1785 Mozart puso su monumental talento al servicio de Las bodas de Fígaro y Rossini, casi cien años después, hizo lo suyo con El barbero de Sevilla. Efectivamente, un austríaco y un italiano pudieron poner corcheas, semicorcheas y silencios a las palabras de Beaumarchais, que no encontraba entre sus músicos franceses alguien que lo sacara del sopor y supiera interpretar su impronta ácida y certera.

Para El barbero de Sevilla, la más liviana de las tres comedias, tal vez no haya mejor amalgama con un compositor como con Rossini, un músico que manejó el humor a la perfección y pudo acercarse a la naturaleza, con esa capacidad para componer las rabietas de sus personajes, sus ilusiones, esas risas interminables y hasta los mismos fenómenos meteorológicos (como las tormentas que adora y que abundan en todas sus obras).

Nosotros, el equipo de trabajo de este espectáculo, también intentamos acercarnos a esa naturaleza que tanto pedía Beaumarchais. La buscamos en todo momento a través del trabajo actoral que abordamos con los cantantes, y en mi caso personal, también a través de la adaptación del libreto, escuchando el vocabulario que los chicos manejan y apuntando a producir algo que sea genuino en el escenario, que suceda realmente –de la misma manera que sucede el sonido acústico, sin artificios de ningún tipo– para tender un puente en el abismo generacional que hay hoy entre la música clásica y lo que les interesa a nuestros hijos. Nuestro objetivo es convertirnos precisamente en un vehículo, para que ellos también puedan disfrutar de una de las partituras más queridas, divertidas y festejadas de todos los tiempos. Y, sobre todo, para que puedan participar de esa manera, de un contenido que nos atraviesa culturalmente desde hace más de dos siglos y que tiene la potencial e inapreciable virtud de levantar el horizonte  emocional e intelectual al que miramos, disparando, si tenemos suerte, una pregunta inspiradora que les abra una puerta más a la propia creatividad, que aguarda siempre a ser llamada.

Argumento

Hace muchos años­ en España­ vivía una muchacha llamada Rosina. Su padre al morir­ la deja al cuidado del doctor Bártolo­, un viejo avaro y cascarrabias que poco a poco se va enamorando de la muchacha. Tan linda es Rosina y tan viejo Bártolo­ que el viejo comienza a tener miedo de perderla. Entonces decide encerrarla para que ningún joven pueda hablar con ella­, enamorarla y llevársela. Pero en un descuido del doctor­ un joven la ve y queda profundamente enamorado. Es el Conde de Almaviva­ dueño de la mitad de las tierras de España. Enterado de que el Conde de Almaviva ha preguntado por la señorita que vive en su casa­, el doctor Bártolo de un día para el otro desaparece junto con Rosina de la ciudad de Madrid sin dejar rastros.

Pero el Conde no se da por vencido y la busca sin descanso por toda España. Hasta que luego de seis meses de cabalgar sin parar­ llega a la ciudad de Sevilla. Una vez allí­ se encuentra con Fígaro­, un viejo sirviente suyo­ que alardea de sus cualidades como barbero. El Conde le cuenta que busca a una mujer que vio en Madrid­, a la que le pareció ver recién en un balcón. En efecto­ es Rosina­, que viendo al Conde le tira una carta sin que el viejo doctor la vea­, preguntándole quién es él. Él le canta una serenata diciéndole que se llama Lindoro­ (porque no se anima a decirle que es conde). Como el viejo Bártolo no la deja ni salir al balcón­, el Conde debe encontrar la manera de hablar con ella­ para decirle que la ama y que estaría dispuesto a casarse con ella­ si ella aceptara. Fígaro­ muy astuto­ le sugiere al Conde que para entrar a la casa finja ser un soldado borracho. Mientras tanto­ en su casa, Rosina solo piensa en Lindoro. Fígaro entra en la casa para hablar con Rosina pero enseguida viene Bártolo. Cuando llega Basilio­, sacerdote y profesor de música de Rosina­,­ alerta a Bártolo de la presencia del Conde y sugiere inventar una calumnia para sacárselo de encima. Fígaro alerta a Rosina de que pronto Lindoro vendrá a verla y se va. Llega Bártolo, que quiere saber qué habló con Fígaro. Como ella le miente­, él se enoja. El Conde entra con un uniforme militar y una aparente borrachera. El escándalo va creciendo hasta que llega Fígaro. La policía amenaza con llevarse al Conde pero cuando se da cuenta de que es Almaviva en persona­ todos los oficiales se cuadran. Nadie entiende qué pasa y todos terminan presos.

El doctor Bártolo vuelve a su casa indignado. Nuevamente tocan la puerta y ahora el Conde ingresa a la casa y se hace pasar por monja, hermana de Don Basilio­, que viene a darle una clase de canto a Rosina en reemplazo de Don Basilio­ que está enfermo.  Llega Fígaro y el Conde le pide ayuda para poder quedar un minuto a solas con Rosina y poder preguntarle si se casaría con él.  Fígaro distrae al doctor Bártolo y el Conde le propone matrimonio a Rosina pero llega Basilio.  Una vez que Basilio se va­, Fígaro comienza a afeitar a Bártolo y el Conde aprovecha para decirle que esta noche vendrán a buscarla. Pero el viejo escucha cuando el Conde le habla de su disfraz de monja y toda la mentira se desbarata. Fígaro y el Conde se van corriendo y Bártolo pone en penitencia a Rosina. Bártolo elabora con Basilio un plan para sacarse al Conde de encima y le pide que consiga un juez para que los case lo antes posible.  Llama a Rosina y le dice que Fígaro y la monja juntos querían engañarla para entregarla ni más ni menos que el Conde de Almaviva. Rosina llora y le confiesa a Bártolo que Fígaro y su secuaz Lindoro van a venir a buscarla a medianoche.  El doctor corre a avisar a la policía. Cuando el Conde viene a buscarla con Fígaro­, Rosina lo encara furiosa. Pero él logra aplacar su enojo revelándole que él mismo es Almaviva. Bártolo llega con el juez para celebrar el casamiento del doctor­ pero Fígaro aprovecha y logra que el juez case a Rosina con el Conde. Cuando Bártolo llega­, Rosina ya se ha casado y el viejo se desespera. Pero Fígaro le aconseja que le pida una cita a Berta­, su ama de llaves y mujer que siempre lo ha amado. Todos celebran que exista el amor.

¡Esperamos que lo disfruten tanto como nosotros!

 

Elenco
Fígaro: Gabriel Carasso
Rosina: Laura Penchi
Bártolo: Roman Modzelewski
Conde de Almaviva: Sebastián Russo
Basilio: Walter Schwartz
Berta: Cecilia Pérez San Martín

Equipo creativo
Dirección escénica: María Jaunarena | Dirección musical: Hernán Sánchez Arteaga
Adaptación y versión en español: María Jaunarena | Adaptación musical: Hernán Sánchez Arteaga
Escenografía e iluminación: Gonzalo Córdova | Vestuario: María Jauanarena


Sobre Juventus Lyrica: 20 años de trayectoria

Somos una asociación civil sin fines de lucro que desde 1999 trabaja promoviendo a los artistas jóvenes y desarrollando un espacio de excelencia en Buenos Aires para que la ópera pueda ser apreciada por todos. En veinte años hemos instalado un circuito de ópera independiente que se ha afianzado año tras año el Teatro Avenida y lo ha convertido en el centro alternativo para el género lírico.

Nuestra misión es promover oportunidades de formación y desempeño profesional para jóvenes artistas y desarrollar en la gran audiencia el interés por la ópera en adultos y jóvenes. Hoy Juventus Lyrica es reconocida tanto por sus producciones para adultos conocedores del género y chicos como también un semillero de artistas que hoy brillan en el Teatro Colón y en casas de óperas de Europa.

Esta tarea, entre tantos excelentes resultados, dio origen a coproducciones con instituciones tanto de Argentina como del exterior, como por ejemplo, las óperas infantiles junto a Fundación Konex (La flauta mágica, Cenicienta, El barbero de Sevilla) y a Opera2Day (compañía holandesa con base en La Haya).

Trayectoria
3 personas idearon Juventus Lyrica en julio de 1998
100 producciones se realizaron desde entonces. Más de 750 artistas pudieron descubrir y mostrar su talento en ellas
Más de 5600 artistas jóvenes hicieron posible la increíble maquinaria de la ópera en estos años
Más de 11.000 chicos de escuelas primarias y secundarias asistieron a los ensayos generales en el marco del Programa de Formación de Audiencia, que ya convocó a un centenar de escuelas públicas y privadas
Más de 410.000 espectadores aplaudieron en el Teatro Avenida y otras salas del interior del país y del resto del mundo

Reconocimientos
6 premios de la Asociación de Críticos Musicales de la Argentina
3 premios ACE (Asociación de Críticos del Espectáculo)
2 premios Konex, Diploma al Mérito
Declarada de interés cultural por la Honorable Cámara de Diputados de la Nación y por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires
Distinción de la revista holandesa Place de l’Opéra a la producción Don Giovanni, realizada en La Haya y Rotterdam en 2012 como una de las 10 mejores óperas del año en Holanda